domingo, 7 de junio de 2020

EN BUSCA DE LOS GUATEQUES PERDIDOS


Esta mañana, a Juan lo han inspirado las canciones de los Bee Gees; y a mí, ha sido “Ho capito che ti amo” la que me ha sugerido este escrito.

Cuando por los años de 1967 los chicos mayores invitaron a Eloína y su pandilla a uno de sus guateques, éstos experimentaron una intensa emoción. Si ya de por sí la adolescencia los tenía en constante perturbación, aquella llamada los trastornó por completo. Y es que hay que tener presente que los invitadores eran sus ídolos; las personas a las que, en el campo de lo festivo, admiraban e intentaban emular.
La víspera del gran día, Elo y su grupo fueron con sus nuevos amigos al antro donde se iba a celebrar el jolgorio, para adecentarlo; aunque eso sí, procuraron que la limpieza no fuera muy concienzuda porque ya se sabía que la mugre, en la cantidad precisa, creaba ambiente.
Y a la hora de asistir a la fiesta, E. lo hizo muy peripuesta con su vestido yeyé. Estaba tan alterada que apenas podía respirar; y, cuando empezó a sonar “Ho capito che ti amo”, un muchacho la sacó a bailar...

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