Aurora tiene tres cuentos maravillosos. De dos, obsequios de sus autoras, todavía no ha podido disfrutar porque es pequeña; pero de un tercero sí, y es del que quiero hablar.
Se trata de un libro con música que le compró su madre a poco de nacer. Una obra en la que aparecen dibujados seis lugares emblemáticos de París, acompañado cada uno de sonidos filarmónicos y un breve texto alusivo al emplazamiento. Así, por ejemplo, la imagen que representa el Museo de Historia Natural aparece unida a “El carnaval de los animales” de Saint-Saëns; la Torre Eiffel a “La Marsellesa”; etc.
Y ocurre que, a mi nieta, su juguete parisiense le encanta y al resto de la familia también. Como de todas las composiciones que contiene el entretenimiento la que más le gusta a ella es “Te Deum” de Charpentier, busca una y otra vez la página en la que se encuentra Notre-Dame y aprieta el botón para que suene esta música.
Yo, en cambio, me sitúo siempre en Saint-Germain-des-Prés ya que el swing “Saint-Germain sous la pluie” me parece irresistible...
Cuando se junta toda la familia, un abuelo se va a la Ópera a escuchar “Carmen” de Bizet; y otro busca Montmartre por la razón de que “La vida parisina” de Offenbach le parece la mejor pieza. La abuela P., sin embargo, coincide en gustos con Aurora...
Y pugnando por darle al botón correspondiente estamos todos, hasta que Aurora se harta y cierra el libro de golpe.
Nieves Correas Cantos

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