Del sueño me aterran las pesadillas. Quedar atrapada en una y no poder escapar. Experimentar los peligros que la pueblan. Sentir como la angustia se va apoderando de mí en un crescendo infinito...
Hace un momento, José, cual liberador de zozobras, me ha rescatado de una de estas alucinaciones. Me ha despertado cuando la opresión que sufría me estaba asfixiando y he comenzado a gritar...
Ahora estoy en un estado de completo aturdimiento. No consigo desvelarme; y sé, que si torno a dormirme, los monstruos que acechan al otro lado me volverán a agarrar. Con gran ansiedad le pido a mi salvador que bajo ninguna circunstancia permita que cierre los ojos; y él me aconseja que me levante y me ponga a escribir...
Nieves Correas Cantos

No hay comentarios:
Publicar un comentario