sábado, 5 de marzo de 2022

GENTE PESADA

 Desde hace dos horas, una visita me está contando el argumento de una obra literaria. Una narración que abarca las vicisitudes de la vida de un antepasado suyo y que el autor plasmó en siete libros.

Verdaderamente, esto es lo único que puedo decir sobre el particular ya que no me estoy enterando de nada. Poco después de que mi colocutor comenzara a referir la trama novelesca, desconecté y permanezco abstraída en mis pensamientos. De vez en cuando lo miro y, con un gesto indeterminado, emito un ¡ajá! o cualquier otra interjección para que parezca que continúo escuchándole; pero me mantengo ensimismada en lo mío.

Mi invitado plomo y yo estamos sentados en la cocina. Ahora me acaba de comunicar que, antes de empezar el cuarto volumen, quiere hacer un receso y le gustaría tomarse un vermú. Mientras se lo preparo y me arreglo yo un cóctel de champán, veo un gato que se pasea tan tranquilo por el patio y siento pena por la dicha perdida; por este tiempo desperdiciado en el que podía haber estado escribiendo y/o escuchando a Glenn Miller...

Nieves Correas Cantos

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