lunes, 28 de marzo de 2022

EL ESQUILADOR DE BURROS QUE DEVINO EN FOTÓGRAFO

 I. Primeros quehaceres

Mi trayectoria profesional fue muy rocambolesca. Empecé trabajando como esquilador de burros; acabé ejerciendo de fotógrafo; y, entremedias, desempeñé los oficios de botijero, palmero de un cantaor, mozo de estoques...

Debo decir que ninguna de las labores que desarrollé me pareció deshonrosa ni tampoco embrutecedora. Con ellas pude sacar adelante a mi familia; y, como todas admitían la creatividad, siempre me sentí realizado.

Cuando le cortaba el pelo a un pollino, por ejemplo, yo no me limitaba a meter la esquiladora y zaszaszás; sino que, según la fisonomía que tuviera el rucio y valiéndome de unas tijeras, le hacía la esquila que más le podía favorecer...

Mis botijos, aunque estaban hechos al uso tradicional, invariablemente  presentaban algo que los hacía diferentes; cualquier singularidad en el asa, el pitorro, la boca... 

Asimismo, mi manera de tocar las palmas era distinta a todo lo visto y oído...

II. Mi postrero trabajo

A la fotografía llegué por casualidad; por motivo de que heredé una máquina de retratar y una buena clientela de un compadre. Gracias a mi disposición no me fue difícil practicar este arte. Con mi cámara me harté de captar imágenes de bodas, comuniones, bautizos y procesiones; y, como mi talento me pedía más y más, también bregué de fotógrafo erótico y de la jet que entonces empezaba a llegar a Marbella.

III. Joviniano “el Acáis”

Durante toda mi vida he cantado por Miguel de Molina; soy su más incondicional fan. La copla que más me gusta es “Te lo juro yo”. Precisamente por haber repetido infinidad de veces su letra, la gente me apoda con una palabra que aparece en ella: me refiero a “acáis”... ¡Para todos los que me conocen soy Joviniano "el Acáis”!

Nieves Correas Cantos


No hay comentarios: