domingo, 25 de enero de 2026

LA INSUFRIBLE PEDANTERÍA

 No lo puedo soportar. Me refiero a un amigo muy pedante que se me acopla cada tarde cuando salgo a pasear. Y conste que, como soy una buena cristiana, durante muchas jornadas he intentado llevar con resignación su cargante compañía; pero la situación ha llegado a tal punto que ya me resulta intolerable. 

El allegado en cuestión no deja de pontificar: sobre esto, sobre aquello, sobre lo de más allá... Es dogmático; constantemente hace alarde de erudición; se pavonea... Estoy tan harta de él que ayer, cuando lo vi aparecer en lo alto de la calle, me metí rápidamente en la abacería “La lenteja superior” y le pedí al abacero Pepe que me escondiera donde no me pudiera encontrar... 

Nieves Correas Cantos


No hay comentarios: