domingo, 25 de enero de 2026

UN CLARO TONO BURLÓN

 Aunque mi primo Camilo y yo nos creíamos geniales, en el pueblo donde vivíamos no todo el mundo nos consideraba así. De hecho algunos lugareños pensaban que éramos tontos. Como aquel paisano que nos llamó directamente cretinos. Bueno, directamente no porque nos lo dijo en francés; pero el calificativo sonó igual de palmario que si hubiera sido pronunciado en nuestra lengua vernácula.

Sucedió el día en que buscando desconcertar a un labriego y reírnos de su turbación, le preguntamos qué hora era en el idioma de Voltaire: 

-Quelle heure est-il, s'il vous plaît? 

Y el hombre, que había captado nuestra aviesa intención y que además conocía el léxico galo por haber trabajado durante años en La Provenza, nos contestó con un claro tono burlón:  

-Il est onze heures du matin, bande d'idiots...

Nieves Correas Cantos


No hay comentarios: