Ayer, cuando en la tienda de comestibles un parroquiano le preguntó a otro qué era su hijo, este contestó que doctor ingeniero. Pero doctor ingeniero de verdad, añadió con sorna; no de mentirijillas. A mí, que había acudido al establecimiento buscando pimientos y tomates para hacerme un moje, la respuesta con coletilla del padre del ingeniero me gustó. Me pareció un acto reivindicativo manifestado con sencillez. El reconocimiento del mérito de los que son y el desdén hacia los que fingen ser...
Nieves Correas Cantos

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