¡Qué tío! Se pasa la vida buscando defectos. Cuando encuentra algo que no se ajusta a los cánones establecidos por él, arma la zapatiesta padre; y, si todo está perfecto, el escándalo que organiza es aún mayor debido precisamente a la frustración que le provoca la ausencia de motivos. El caso es gruñir y gruñir. Mostrarse siempre airado y de mal humor como señal inequívoca de hundimiento...
Nieves Correas Cantos

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