viernes, 22 de mayo de 2026

DE BOSQUES Y VERSOS

 Las primeras letras que los críos de Fuente-Álamo suelen aprender son las que componen el nombre del pueblo: la f, la u, la e, la n... Es lógico que tal cosa suceda, pues dichas letras están plantadas en medio del parque donde los pequeños acuden a  jugar. Se trata de un sitio poblado de árboles y ardillas; un lugar mágico llamado Cerrico Bellote en el que las dríades inspiran a los paseantes y hasta los más prosaicos se dan a idealizar...

Nieves Correas Cantos


Alfonsa Muimuy, alias la Bienaventurada

 En esta etapa de mi vida me considero una mujer afortunada. ¿Que por qué? Pues porque tengo una pasión que me absorbe por completo. Una inclinación desmedida a componer melodramas que, al coincidir con la posesión de una buena capacidad para ello, me proporciona enormes satisfacciones; algo así como la felicidad que provoca el sentirte realizada.

A veces, entre folletín y folletín, cuando dejo un rato de exagerar y vuelvo a lo que podríamos juzgar natural, me pongo a pensar en lo duro que debe de ser llegar a la jubilación sin aficiones. Encontrarte de pronto con todo el tiempo del mundo y no saber qué hacer con él...

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NOCHE DE MAMBO Y AGOTAMIENTO

 Después de siete horas de viaje, llegué al pueblo derrengada; deseando coger la cama para descansar. Tomé una cena ligera y me acosté; pero cuál no sería mi desesperación cuando, estando a punto de dormirme, el Mambo Nº 5 comenzó a sonar: “Uno, dos, tres, cuatro, cinco...” Fue como un estallido que me despabiló por completo; un canto excitador que se coló por el balcón sin mi permiso y que me pareció infernal. Entonces me percaté de que ese día se celebraba el Baile del Geranio Rojo en las inmediaciones de mi casa; y también advertí que el jolgorio, con todo su estrépito, acababa de empezar...

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EL ANSIA DE FIGURAR

 ¡Qué empeño en estar siempre el primero! ¡Con lo grato que resulta respetar a los demás! Cuando un abusón va dando empujones para apartar a las personas que debidamente se hallan delante de él, parece gritarles: ¡fuera tú que me quiero poner yo! ¡A la porra el orden! ¡Necesito destacaaaaaar!

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MARAVILLOSAS CUMBRES

 Cuando estoy en el pueblo, muchos días subo al Cerrón. Lo hago porque tal paseo me provoca un bienestar somático y psíquico extaordinario; una especie de dicha que me parece felicidad. Conforme voy ascendiendo por la pendiente, voy eliminando tensiones; y al llegar  a la cima, con el aire dándome en la cara, las vistas que se me ofrecen y el cielo tan cerca, me siento ligera e inundada de espiritualidad.

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NI SIQUIERA UN PELLIZQUÍN

 Este tubo que muestro ya no contiene más crema. Lo estoy apretando y apretando y por su abertura no sale nada. Hace un momento, cuando le di el primer estrujón, sí que arrojó una miaja de potingue exhalando a la vez un suspiro. Dicho soplo fue una especie de sollozo contenido; un escueto ¡ay! que sonaba a acabamiento...

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DE JUEGOS Y FANTASÍAS

 A mí, lo que me gusta de verdad es jugar a contar mentiras con mi nieta. Aniñarme y competir con ella en inventiva e imaginación. Al principio nuestras ficciones eran sencillas y trataban sobre frutas y animales situados fuera de lugar: delfines que campaban por el Cerrico Bellote; naranjas nacidas en un patatal... Pero después, con el paso de los días, los embustes han ido haciéndose más complejos y ahora son trolas muy diferentes y de un tamaño descomunal. Mi descendiente me explica una y yo le refiero otra. Hombres con cabeza de sandía y brazos de salchichón; ombligos parlantes; cagarrutas invasoras que montadas en vespas de color rojo brillante vienen y van...

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DE LOAS Y ABATIMIENTOS

 Maravilloso leedor: su comentario llegó a mí en el momento oportuno. Cuando mi ánimo se hallaba repleto de incredulidad, rabia y desilusión a causa de la escasa respuesta que había obtenido uno de mis cuentos. Sus renglones contenían un juicio y un encomio. Una opinión sobre la lectoescritura actual con la que convengo y un elogio de mi manera de escribir que le agradezco infinito. Alabanza que siempre recordaré y que de modo indudable me servirá para combatir el desaliento.   

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DOMINGOS DE MAYO . Pueblo, 1963

 Aquellos domingos de mayo eran marianos y verbeneros. De culto a la Virgen y de fiesta popular; de rosarios y bailoteo. Salves por la mañana y pasodobles al oscurecer. El cura y los monaguillos. La banda de música interpretando el himno nacional y la voz de Juanita Reina cantando Francisco Alegre y olé, Francisco Alegre y olá...

Fervor religioso y ánimo callejero. Manos que hacían un santiguo y horas más tarde un toqueteo. Rezos y más rezos; cuerva al llegar la noche y mucho flirteo...

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LA PURA VERDAD

 El motivo por el que no llevo nunca pantalones es porque no tengo culo suficiente para poderlos lucir. ¡Ea, ya lo he dicho! Porque la parte posterior de mi cuerpo es casi tan recta y plana como un tablero de planchar. Pero no son los estéticos los mayores perjuicios que me ocasiona mi escasa molla cular. ¡Qué va! Los quebrantos peores son los físicos; las molestias que siento cuando estoy sentada mucho rato en un sitio duro y los huesos parece que me vayan a asomar... 

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EL EFECTO LIBERADOR DE QUITARSE LAS MEDIAS

 Quitarse las medias tras haberlas llevado puestas durante todo el invierno es un placer genial, sensual... Es cierto que después de ir varios días con las piernas desnudas la novedad se convierte en rutina y el deleite se trastoca; pero el primer roce del aire en la piel permanece inalterable en la memoria.

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DE MANSIONES Y COCHERAS

 Aquella casa tan suntuosa no parecía un hogar, sino un mausoleo. Levantada por sus dueños como muestra de caudal, los susodichos moraban en las cocheras a fin de no estropearla y poderla enseñar.

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CAVILACIONES DE UN MINISTRO

 No tengo ni capacidad ni preparación para ocupar el puesto que ocupo; pero, precisamente por eso, lo ocupo. Porque si poseyera algún talento que pudiera hacer sombra a mi jefe, con certeza no me hubiera colocado en semejante destino.

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POR UN QUÍTAME ALLÁ ESAS PAJAS

 Ayer, un extranjero me preguntó qué significaba la expresión “por un quítame allá esas pajas”. Yo le respondí que tal locución quería decir “por una bobada”; y después, para que el guiri lo entendiera mejor, le puse un ejemplo...

Ejemplo:

A veces, por un quítame allá esas pajas, comienza una disputa. Fulano, contrariado a causa de una simple opinión que ha expuesto mengano, le lanza a éste un reproche. Mengano le contesta; y fulano, con el ánimo aún más caldeado, le vuelve a censurar... Y así, entre andanadas que van y andanadas que vienen, la discusión que mantienen fulano y mengano puede ir subiendo de tono hasta llegar a la ordinariez. Eso o que a alguno de los contendientes le entre la sensatez y se abstenga de responder cuando le toque...

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LA DICHA PERDIDA

 Estoy acatarrada; pero, en vez de subidones de fiebre, lo que me dan son arranques de nostalgia. Escucho determinada canción y, ala, derechita a sumirme en la tristeza que me voy. Ayer me pasó con el tema “Un sorbito de champán”: en cuanto oí a Los Brincos entonar los primeros versos de tan celebrada letrilla, comencé a pensar en esplendores y ocasos y casi me puse a llorar.

E igual me ha sucedido esta mañana con Tony Ronald y su famoso “Help! Ayúdame”. En mi pueblo había un joven guardiacivil que era un sosias de dicho cantante y que me tenía completamente enamorada. Recuerdo que siempre que estaba fuera de servicio, se me acercaba marcial y me susurraba al oído: 

“Solo en mi cuarto

 en un rincón

 apurando un vaso

 y una ilusión....”  

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EL ARTE DE LA PAPIROFLEXIA-De madalenas y olvidos

 Dicen que lo que uno aprende de pequeño nunca lo olvida; pero me parece que esta aseveración no es del todo cierta. Porque yo llevo un rato intentando hacer una cajita de papel como las que confeccionaba en mi infancia y no lo puedo lograr. Me refiero a uno de esos moldes en los que se cocían y presentaban las madalenas; cuando en todas las casas se cocinaban pastas en vísperas de la Navidad. 

El caso es que de los primeros pasos que hay que dar para formar la cajita sí que me acuerdo: se dobla el folio por un lado, por el otro... mas después nada; el desconocimiento total...

Sé que podría consultar un tratado de papiroflexia que me regaló mi tío Abundio hace tiempo y que jamás he abierto; pero es que ya no se trata de construir el molde de papel, sino de estrujarme la memoria y conseguir recordar. 

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EL CANTO Y SU SENTIDO

 Todas las mañanas, cuando voy a comprar, me encuentro con un hombre que está cantando en la puerta de una residencia de ancianos. Al hombre lo hallo siempre en idéntica posición: sentado en la banqueta de un tacataca y con los antebrazos apoyados sobre las asas del mismo. Lo que cada día varía es la pieza que interpreta el buen señor: a veces entona una copla; en otras ocasiones un bolero; incluso le he oído pasodobles y foxtrots...

Aunque el viejo parece absorto en su romanza, sé que advierte mi presencia por un reflejo apenas perceptible de sus ojos y la inflexión que hace con la voz. En esos momentos me siento tentada de preguntarle por la razón de su canto; pero, el miedo a resultar indiscreta me paraliza y no me puedo expresar...

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DARSE EL LOTE-Un lenguaje poco fino

 Un día, cuando tenga tiempo, inventaré una frase. Una expresión que me sirva para llamar a lo que antaño se hacía normalmente en los guateques. Me refiero al besuqueo, al sobeteo y demás que los muchachos y muchachas ejecutaban mientras bailaban un agarrado. Ya sé que en lenguaje llano a ese travesear escuchando a Adamo se le denominaba (y se le denomina) darse el filete o pegarse el lote. Las dos locuciones son válidas, pero es que suenan tan mal...  

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EL QUE ESCRIBE Y EL QUE LEE

 Ayer, mientras nos tomábamos un vermú, mi amiga Encarna y yo estuvimos recordando a don Toribio. A un maestro singular que para conseguir que los alumnos escribiéramos bien y leyéramos mejor siempre teatralizaba sus clases. Evocamos especialmente el día en que disfrazado de renglón y expresándose con tiesura nos dijo: “No olvidéis que el que escribe se retrata y el que lee e interpreta lo escrito también”. 

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DE CAFETÍN EN CAFETÍN-1962

 De joven, sin ninguna aspiración que me impulsara, permanecía siempre inactivo; asemejándome a un yate que hubiera encallado en las peñas de Vejer...

En el pueblo me veían como el clásico señorito: hijo de una familia acomodada; siempre ocioso y matando el aburrimiento de cafetín en cafetín. 

Por detrás algunos paisanos me llamaban flojo, vago y no sé cuántas lindezas más. Cegados por su resentimiento social, se desquitaban conmigo. 

Yo entonces era muy desgraciado. Poseído por una abulia que me impedía aprovechar mi talento, desperdiciaba mi vida sin poderlo remediar.

Un día, en la pastelería más famosa del lugar, un campesino me dijo que el origen de mi mal podía estar en el colchón donde dormía. Que quizá los muchos muelles del mismo me habían atrofiado el afán...

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LAS HUESTES DE DON MENDAZ

 Antiguamente no se usaba la expresión “tonto útil” para referirse a un seguidor poco advertido, al menos que yo recuerde. Antiguamente, a dicho incondicional se le llamaba simplemente memo. 

En los tebeos que leía de pequeña, las huestes de los malvados se componían de esbirros, resentidos y memos. Los primeros, con cataduras horribles, siempre se movían por interés; los segundos se agitaban por rencor; y los terceros, con aspecto hechizado, por una confianza ciega... 

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LA FE CONYUGAL

 Estimada Nieves: 

Como dicen que al verbalizar las penas estas se alivian, he decidido contarle las mías para echarlas a volar; y, si además pudiera usted darme algún consejito apropiado a la situación, se lo agradecería infinito.

Verá: yo siempre he vivido teniendo una confianza absoluta en mi pareja; guardando y creyendo que me guardaba la fe conyugal. Pero hete aquí que un informante cuyo nombre prefiero ocultar me ha enterado de que mi pareja se acostó con una mujer llamada Ramona hace dos meses; coincidiendo con el solsticio hiemal.

El supuesto adúltero jura y perjura que tal cosa no es verdad; mas su incapacidad para mirarme a la cara y el granate de su faz atestiguan lo contrario...

Lo cierto es que a mí esta noticia inesperada me ha roto todos los esquemas. De repente he visto hacerse añicos mi armazón sentimental y siento una inmensa tristeza, dolor, rabia, inseguridad...

Esperando su contestación, atentamente le saluda 

                                                                                                       Arcadia Mastelera


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LA CELEBRACIÓN DE MI SANTO – En lenguaje coloquial

 Me llamo Policarpo. Policarpo Señorada Señorón, por más señas. El próximo 23 de febrero es mi santo; pero, como cae en lunes, lo voy a celebrar el sábado siguiente.

El festejo onomástico, al que están invitados mis amigos íntimos, consistirá en aperitivo, comida y baile. Buen condumio, mejor bebercio y danzado final.

Concretando diré que en mi convite habrá gazpachos manchegos cocinados a la manera pastoril. También pondré morapio del bueno; música rocanrol a fin de propiciar el desenfado; y, por último, un chupito de un bebistrajo estomacal inventado por mi prima Gertrudis.

De los convidados espero que acudan dispuestos a divertirse. Que dejen en sus casas la desazón y todos participen en el jolgorio... 

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EL JUEGO DE LOS PECES

 Asida de la mano de mi nieta me es fácil atravesar el espejo.

EL JUEGO DE LOS PECES

Ayer, la pequeña Aurora dibujó un mar en una cartulina. Un océano lleno de peces que jugaban al pillapilla; medusas fosforito y ninfas marinas con gafas de sol. 

Después, la niña pintó un barquito de papel con imágenes piratescas en un costado y corazones y flores en el otro y lo puso a navegar...

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UNA CARTITA DE AMOR

 Una vez, cuando estaba enamorada de Jean-Paul Belmondo, encontré una nota sin firma en mi plumier. La misiva era muy breve. Debajo de un gran corazón únicamente ponía: “Yo soy aún más feo que el Jean-Paul; y encima me tienes cerca...” 

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SUGERENCIAS PARA CONTRARRESTAR EL DESALIENTO

 Cuando me levanto por la mañana y veo cómo está el panorama, entro en barrena; quiero decir que el abatimiento se apodera de mí. Lo peor es la desesperanza. Contemplar de qué manera la degradación prosigue sin que parezca tener fin. Advertir que el odio y la intolerancia avanzan sin sujeción y que la dignidad y la nobleza parecen haber dejado de existir... 

Entonces, para desentenderme de esa preocupación que me atenaza, me sumerjo en el día a día. Concentro mi atención en las cosas de la casa y me abandono al trajín. También me doy a la lectura; a la escritura y a intentar tocar el violín... Ayer mismamente, como yo me llamo Blasa y el próximo 3 de febrero es mi santo, acudí a una librería y me compré un regalo que ansiaba tener. Se trata de un ensayo sobre el tiempo; un tema que me apasiona y que pretendo comprender...

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LOS HOMBRES DE NUESTROS SUEÑOS

 La otra tarde, mientras nos tomábamos un gin-fizz, Gertrudis y yo estuvimos rememorando nuestra adolescencia. Días de desconcierto y fervor en los que escuchábamos “Tombe la neige” completamente arrobadas. Prendadas de dos astros del cine francés cuales eran Jean-Paul Belmondo y Alain Delon.

Entonces todo lo que venía del país vecino nos parecía sofisticado: el vestido de una tienda de modas de París que tenía su abuela; la crema antiarrugas y el perfume de gardenias que se hacía traer de la misma ciudad; las postales sobre la belle-époque que comprábamos en la tienda de María...

Como también consiguió deslumbrarnos una turista que apareció en el pueblo procedente de la Ciudad de la Luz. Se llamaba Aurélie; le decía déshabillé al salto de cama y estaba perdidamente enamorada de Serge Gainsbourg...

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¡AY SEÑOR SEÑOR!

 ¡Ay señor señor! En la vida hay que tener más moral que yo qué sé. Colmarse de ánimo para no sucumbir. Pero no sólo frente a las grandes penalidades, sino también delante de las pequeñas; incluso conviene armarse de paciencia enfrente de las pejigueras y engorros que la cotidianidad nos trae. ¡Denuedo, mucho denuedo!, como  exclamaba cada mañana doña Juana Francisca después de tomarse el té...

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