sábado, 3 de mayo de 2025

LAZOS DE SANGRE – Los sentimientos larvados

 Todos los miembros de la familia Patagorrillo se detestan. Aunque eso sí, dicha detestación la practican guardando las formas; o, expresado de diferente manera, simulando cordialidad...

LAZOS DE SANGRE – Los sentimientos larvados

No me explico por qué los hermanos Patagorrillo quieren yacer juntos en el cementerio. Anteayer visité el camposanto y vi que les estaban construyendo un sepulcro con tal fin. ¡Con el objeto de estar cerca los unos de los otros durante toda la eternidad! Parece una broma. Pero ¡si en vida no se soportan! Si se profesan tanta antipatía y existe entre ellos tanto recelo que procuran encontrarse lo menos  posible; lo imprescindible para seguir controlándose mutuamente... De verdad que no lo entiendo. ¿Esperan que el aborrecimiento que se inspiran trueque en afecto estando muertos o es que realmente priman su pertenencia al clan?

Nieves Correas Cantos


¡NECESITO AYUDA!

 Las personas de ciudad, cuando se van a vivir a los pueblos, a veces pueden sufrir desvaríos.

¡NECESITO AYUDA!

I

¡Tienen que creerme! Ahora estoy en mi cocina; y enfrente de mí, en el patio, hay tres gatos enormes que me quieren atacar. Los tres animales son negros; y sus miradas se descubren tan amenazantes que causan pavor. 

II

Entre los felinos y una servidora existe una puerta que permanece abierta de par en par y que ya no cabe cerrar. Si lo intentara, ellos llegarían al vano antes que yo y comenzaría la embestida...

III

Hace un rato, cuando me encontraba friendo pescado, los digitígrados estaban encima  del techo de la cochera aparentemente ajenos a mí; pero en este momento, esa indiferencia parece haber trocado en interés en eliminarme y prácticamente los tengo encima. Han debido de bajar al suelo del corral por el tronco de la parra...

IV

En este mismo instante, mis enemigos están colocándose a fin de emprender la gran ofensiva: el más fiero delante y los otros dos detrás. Mientras que yo, muerta de miedo, no tengo para defenderme más arma que la espumadera con la que estaba sacando de la sartén los pedazos de merluza...

Nieves Correas Cantos


EL ANIMADOR DE COTARROS Y SU EMPINGOROTADA FAMILIA

 Cuando le dije a mi familia que no quería ser notario, sino cómico, algunos integrantes del clan me tacharon de poco serio e irresponsable; e incluso uno de estos miembros me llamó directamente locatis. Locatis, cantamañanas y no sé cuántas lindezas más. Con certeza este pariente insultador se distinguía por su vehemencia, pero todos mis deudos adolecían de los mismos prejuicios; aprensiones que los convertían en seres incapaces de entender...

Después, en el tiempo en que conseguí ser nombrado Mejor showman del mundo entero, mi empingorotada familia, unos esnobs como la copa de un pino, procuraron congraciarse conmigo y ahora son mis mayores adeptos...

Nieves Correas Cantos

MI ENTUSIASMO POR LA ROPA – De topolinos y yeyés

 Semana Santa 1965

I

Estreno ropa dos veces al año: el Domingo de Ramos y para San Dionisio; o sea, a la entrada de la primavera y a comienzos del otoño.

II

Ahora me están confeccionando el vestido que voy a lucir la próxima Semana Santa. Es un modelo creado por mí e inspirado en la época rocanrol. Ya saben, con la falda amplia y cortada al bies como la que podría llevar cualquier chica topolino...

III

Remedios, mi modista, me aconsejó que me hiciera algo de estética yeyé, puesto que estamos en 1965; pero no la escuché porque a mí lo que me priva es la moda de mediados de siglo.

IV

Para brillar más el Día de Ramos estoy intentando adelgazar. Reducir mis caderas  valiéndome de un régimen, ejercicios gimnásticos y el rodillo de cocina. Este último instrumento lo utilizo a fin de apretar y consolidar todo lo que sobresale.

V 

En este momento, mientras estoy escribiendo estas líneas, me acuerdo de un antiguo pretendiente que, cuando yo me entusiasmaba con la ropa, me nombraba a  Marcel Proust...

Nieves Correas Cantos


¡MALDITA INSEGURIDAD! - Semana Santa 1965

 A mí, lo que más inseguridad me provoca es la calva que tengo en la parte alta de la cabeza. Un horrendo círculo casi sin pelo que no hace sino menoscabar mi apostura. Y mayormente me apesadumbra ahora en Semana Santa porque todos los vecinos me lo podrán contemplar. Sí, en visión panorámica; desde sus balcones y ventanas cuando vaya acompañando a las imágenes religiosas en cualquier procesión. Y no me queda otro remedio que procesionar ya que soy concejal y de dicha manera está establecido; junto con el cura, los nazarenos y los guardiaciviles. ¡Mi blancuzco redondel significándose entre bonetes, tricornios y capirotes! Ganas me dan de probar a tiznármelo como si fuera una sartén...

Nieves Correas Cantos

EL ESPASMO QUESERO – Renglones de un hedonista

 No hay mayor manjar que el queso frito untado con mermelada. Cuando uno le hinca el diente a semejante bocado, la mezcla de sus sabores estimula las papilas gustativas y se experimenta un placer que no tiene parangón. Y el disfrute es todavía superior si la persona come acompañada. Entonces, la necesidad de guardar la compostura delante de los demás comensales, mientras el goce le recorre el cuerpo, provocará que sea mucho más intensa la culminación.   

Nieves Correas Cantos

LA CRIATURA EN CUESTIÓN

 Ayer, cuando bordeaba la cima del cerro Conejil, me encontré con una caca en la parte central del camino. El excremento que me estorbaba el paso, de bastante grandura, parecía humano y no era ni muy reciente ni muy antiguo; ni expelido hacía un instante ni tampoco días atrás; medio fresco y medio seco...

Una vez repuesta de la impresión que me hizo semejante hallazgo, me dediqué a cavilar sobre qué tipo de persona se pondría a defecar en un sitio así; un lugar en el que en cualquier momento podía ser sorprendida...

Descarté que una necesidad apremiante hubiera obligado al cagón a exponerse de tal manera, puesto que unas matas cercanas le ofrecían el mejor escondite...

A la vista de los hechos, no sabía qué pensar del ser en cuestión: ¿se trataba de un exhibicionista? ¿un vivalavirgen? ¿un cachondo? ¿un amante del riesgo?

De lo que sí estaba segura era de que a la criatura misteriosa le gustaba el frío, ya que allí siempre sopla un viento cortante y helador...

Nieves Correas Cantos