A menudo pienso en plantarme; en decir ¡basta!; en abandonar compromisos y obligaciones y desaparecer. Mas nunca lo hago puesto que me es imposible prescindir de consideraciones y dudas de carácter moral.
Supongo que esta idea de despreocuparme de todo e ir a mi avío es tan recurrente porque, a mi edad, el futuro se vislumbra corto e incierto. Ahora conservo la capacidad y la posibilidad de ejecutar cosas, pero mañana no lo sé...
Mi sueño sería poder disponer de todo mi tiempo; el presente y el que está por venir...
Algunas madrugadas, buscando un efecto liberador, me pongo a bailar música discotequera desaforadamente. ¡Pum, pum, cataplum, plum, plum! Es indudable que semejante desparrame no me va a eximir de mis deberes, pero hace que me encuentre mejor...
Nieves Correas Cantos

No hay comentarios:
Publicar un comentario