El siguiente escrito es un divertimento. Me hace tanta gracia la palabra “pindongueo” que creo que se merece unos renglones.
DE INCLINACIONES Y PANDEMIAS
Yo casera no soy. El que me conoce sabe que si mi vivienda se derrumba es difícil que me pille dentro. En cuanto me levanto por la mañana ya siento que las paredes me oprimen y necesito salir. Andar de una parte a otra del pueblo empapándome de los efluvios callejeros y del calor de la gente.
A causa de mi amor al pindongueo, durante la pandemia lo pasé fatal. El largo confinamiento estuvo a punto de acabar con mis nervios y mis ganas de disfrutar. Los días se me hacían eternos. Como nunca he sentido inclinación hacia el mundo interior, no encontraba ninguna actividad que me distrajera. Al final, menos mal que descubrí la serie del teniente Colombo y con este singular policía conseguí escapar del marasmo.
Nieves Correas Cantos

No hay comentarios:
Publicar un comentario