Necesito algo que me saque de la calma chicha en la que estoy; un proyecto ilusionante en el que poder empeñarme. A veces imagino dicho proyecto como una especie de viento impetuoso que me va a impulsar a producir; un ciclón en cuyo bramido se distingue de manera clara la siguiente exhortación: ¡ala, muchacha, empieza a moverte!
Desde que el otro día descubrí en las inmediaciones de mi casa una escuela de música, me ronda por la cabeza la idea de aprender a tocar el saxofón. Considerando lo que me gusta el jazz y lo que llega a conmoverme el sonido de este instrumento, no es descabellado pensar que semejante propósito acabe seduciéndome por completo...
Nieves Correas Cantos

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