Acabo de leer por enésima vez un mensaje que he recibido y continúo sin saber lo que su autor me quiere decir. ¡Qué no tengo ni pajolera idea de cuál es su significado, vamos! Y conste que he intentado entenderlo. Lo he procurado de diversos modos: pasando la vista muy despacio por sus renglones; desmenuzando cada frase; cuidando de encontrarle ilación... Pero ¡nada! La nota en cuestión sigue siendo un enredo para mí; o, como diría un maestro que tuve de pequeña, un galimatías extraordinario.
Aparte de si es a mí a quien le falta comprensión lectora o al remitente capacidad escritural, lo cierto es que la misiva requiere respuesta y se la voy a dar. Una contestación hecha con buena voluntad y mucho ingenio ya que tiene que parecer que he comprendido el interior de algo que desconozco por completo lo que es...
Nieves Correas Cantos

No hay comentarios:
Publicar un comentario