Por los años de 1969 apenas existían momentos propicios para practicar el achuchón. Porque, por mucho deseo sexual que uno tuviera, con los poderes públicos, el clero y los cotillas siempre vigilantes, a ver quién era el guapo que se iba a desmandar... Entonces, las mejores y casi las únicas ocasiones para abrazarse se presentaban en las fiestas. En esos guateques en los que el personal dejaba de estar bajo la asfixiante influencia de la presión social y se sentía libre y predispuesto al toqueteo...
En semejantes días, Matt Monro, Gilbert Bécaud, Adamo, Aznavour y Jacques Brel eran los reyes del picú; las voces gloriosas que más sonaban en tan provechosos festines...
Nieves Correas Cantos

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