Me estoy fijando en lo sucias que están las cortinas de mi comedor. ¡Qué barbaridad! Necesitan un lavado ya. Pero ¡ya! Sin demora. El color beis que tenían cuando las compré parece haber desaparecido; y ahora, lo que mis ojos perciben en su lugar es un tono marroncillo merdoso que no indicia nada bueno.
A propósito de porquería, recuerdo que hace tiempo conocí a una mujer muy dispuesta y apañá que llamaba cochambre a la inmundicia. La susodicha, que soñaba con Charlton Heston y había visto cientos de veces “Cuando ruge la marabunta”, comparaba la mugre con las terroríficas hormigas. Decía que asquerosidad que no se quitaba a tiempo, tendía como ellas a avanzar...
Nieves Correas Cantos

No hay comentarios:
Publicar un comentario