lunes, 5 de julio de 2021

A PROPÓSITO DE EMILY

 La terrible explosión que acabó con la vida de los amigos de Emily me conmocionó; mas profesionalmente supuso el comienzo de mi carrera como free lance.

Cuando sucedieron los hechos, yo me encontraba en el lugar trabajando como reportera. De un modo concreto, escribía crónicas para una publicación sensacionalista especializada en puterío estival. Mi misión, junto con el paparazzi que me acompañaba, consistía en descubrir a famosos en pleno desenfreno con personas que no eran sus parejas oficiales y contarlo. Y por cada matrimonio que se rompía a causa de nuestros chismes nos llevábamos un plus. Por supuesto, ninguna noticia se contrastaba.

Haber acabado practicando este amarillismo tan nauseabundo no fue por vocación, sino porque soy una compradora compulsiva. Necesitaba ganar dinero imperiosamente y no hallé ocupación en ningún periódico serio. 

Pero ya digo que estar en el momento y lugar de la detonación me permitió redimirme. Pude hacer un reportaje por mi cuenta, vendérselo a un semanario de los más importantes y empezar a ganarme la vida dignamente. 

No hay comentarios: