Cuando me demostraste tu admiración, en un primer momento me sentí vehementemente complacida. Pero tan pronto como volví a escribir, advertí que esos elogios pesaban como plomo; y supe que, mientras tú estuvieras mirando, yo ya no podría volar...
jueves, 15 de agosto de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario