martes, 28 de febrero de 2023

UNA LECCIÓN DE TERNURA

 Si yo fuera artista y tuviera que representar la ternura, lo que dibujaría en el lienzo sería a mi vecino Blas cantándole a su nieta “El lagarto está llorando”. Contemplada en la realidad, esta escena que acabo de describir resulta sublime. Ver a un hombretón como Blas, normalmente soso y retraído, recitar a Lorca con tanta sensibilidad  conmueve y alecciona sobre la ventura que implica la condición de abuelo. 

Mientras mi amigo entona, su pequeña descendiente permanece absorta escuchándolo. Le fascina la historia de estos saurios que lloraban porque habían perdido su anillito de desposados... 

Después del momento poético, abuelo y nieta se ponen a construir trenes o a jugar al balón... 

Nieves Correas Cantos

No hay comentarios: