martes, 28 de febrero de 2023

LOS REVOLCONES CAMPEROS – Fuente-Álamo, 1960

 I

Antiguamente, la represión sexual era tan grande que los jóvenes del pueblo, para solazarse, tenían que desplazarse al campo. Estos esparcimientos extramunicipales o revolcones camperos, atendiendo a la estación del año en que las parejas los llevaran a cabo, se podían clasificar en invernales, primaverales, veraniegos y otoñizos. También, según su proximidad a determinadas celebraciones, cabía catalogarlos como dionisíacos, si ocurrían en fechas cercanas a la fiesta de san Dionisio; josefinos, si al día de san José; leoninos; franciscanos...

II

En esencia, siempre se trataba de practicar juegos eróticos; pero cada categoría conservaba unas peculiaridades que la hacían especial. Así, no era lo mismo darse un apretujón cuando el frío era helador que en plena canícula. Ni tampoco el suelo podía servir invariablemente de lecho... ¡Cómo parangonar los pedregales de diciembre con los ribazos llenos de flores del mes de abril!

III

En las jornadas de enero y hasta la festividad de san Antonio, eran muy típicos los toqueteos antonianos. Los ejecutaban los mozos en las tardes en las que iban al agro a buscar combustible; leña con la que alimentar las hogueras que se encenderían la víspera de la conmemoración...

Nieves Correas Cantos


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