Tengo muchas cualidades, mas como carezco de gracia, ninguna me permite resplandecer. Mi insulsez es aplastante; no sé a nada. Me asemejo a esos arroces hervidos que sólo con aparecer en el plato causan depresión.
Cuando me siento insegura, que es siempre, sueño con una escuela de donaire a la que acudir y con un gentil profesor que me elegantice. En mi psicodélica fantasía, me imagino entrando en dicha academia como pavisosa y plúmbea y saliendo hecha un encanto; con todas mis prendas al descubierto...
Tendrían que enseñarme a caminar con garbo. Yo he intentado aprender andando por el pasillo de mi casa al son de “España Cañí”, pero no lo he conseguido... También creo que me favorecería un corte de pelo parecido al que lleva Lucía Bosé en la película “Muerte de un ciclista”...
Necesitaría que me insuflaran desparpajo, ¡grandes dosis de desparpajo! Desenvoltura escritural, oral, gestual y de todo tipo. Sal, sal, sal...
A veces pienso que lo mejor sería convertir mi sosería en atractivo; mi insipidez en sugestión... aunque desconozco el modo de hacer eso.
Nieves Correas Cantos

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