Para mí, el vestido camisero, la americana y el mocasín son las prendas que más elegante hacen a una mujer en el entretiempo. Si la fémina tiene gracia, la combinación de las tres puede añadir un plus de distinción a su persona convirtiéndola en irresistible.
Habrá quien piense que mi gusto en lo que se refiere al atavío mujeril es demasiado clásico, e incluso que resulta anticuado. Y yo continuaré estando segura de que no. De que mis preferencias en cuanto a indumentaria femenina van de lo más tradicional a lo moderno; de lo arcaico a lo avanzado e innovador...
Y de trapos primaverales hablo porque dentro de poco tendremos que desempolvarlos y empezárnoslos a ajustar. Las temperaturas están aumentando y el helor ese que atiesaba y nos ponía torpe hasta el entendimiento parece haber desaparecido. El campo comienza a pimpollecer y la estación que viene ya nos está insuflando ardor...

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