domingo, 21 de marzo de 2021

CON FAMA DE LIBERTINOS

 En el camposanto 

Una tarde de verano, en el cementerio, me encontré con Belarmino; y, como hacíamos siempre que nos veíamos, nos dimos un achuchón. Un estrujón fraternal, robusto, intenso... Una abrazada con la que nos transmitimos todo el cariño que nos profesábamos.

Después de ponernos mutuamente al día, anduvimos por entre las tumbas recordando a los que en ellas yacían y contemplando algunas lápidas muy kitsch; y al terminar el recorrido, decidimos prolongar el paseo hasta una finca distante unos 3 km.

En el camino 

Emprendida la marcha, un poco más adelante alcanzamos a una muchacha que ambos conocíamos y que era todavía más leída y escribida que nosotros. Portaba en la mano un libro que resultó ser “El amante de Lady Chatterley”; y, como los tres habíamos releído varias veces esta obra, comenzamos a analizarla desde diferentes puntos de vista. Luego pasamos a hablar sobre la versión cinematográfica de la misma protagonizada por Sylvia Kristel. Y fue en este momento cuando Iluminada, que así se llamaba nuestra acompañante, nos sorprendió revelándonos que la mencionada actriz era su objeto de deseo; la persona que ocupaba por entero sus fantasías. 

Belarmino se mostró escéptico porque creyó que lo que nuestra amiga buscaba con sus palabras era escandalizarnos, dar el golpe... pero yo le manifesté mi comprensión y apoyo ya que intuí que nos estaba diciendo la verdad.

En la finca

Cuando llegamos a nuestro destino y vimos la balsa de riego rebosar del agua que un motor iba extrayendo del pozo, no hubo en el mundo nada que nos apeteciera más que meternos en ella desnudos. Y fue entonces cuando pasó por allí un labriego que no pareció asombrarse al vernos de esta guisa; aunque, en cuanto llegó al pueblo, le faltó tiempo para irse al bar a contar “tamaña inmoralidad” con fingida indignación.  


No hay comentarios: