viernes, 8 de enero de 2021

LA MUJER DEL COCHE ROJO

 Te echo de menos, árbol. Y a ti, humedal. Y a vosotras, llanuras inmensas; ribazos; zarzales; oliveras... Desde que empezó la pandemia no he podido volver a pasar por esa carretera que os atraviesa y que se pierde en la lejanía, y esta separación me está pasando factura. 

Necesito perderme en la mezcla de añoranza y fantasía que me provoca contemplar el paisaje que formáis y que tanto me serena. Retrotraerme a tiempos pasados e imaginar nuevas historias a partir de aquellos hechos... Alterar el orden de la realidad incorporándole quimera, y crear un caos en el que coexistan la sustantividad y el ensueño en perfecto desorden y confusión. 

Yo soy esa mujer flaca y con aspecto malhumorado que viaja siempre de pasajera en un coche rojo. Sí, en ese vehículo cuyo conductor es barbudo. La que muchas veces va escuchando “Dio come ti amo” de Domenico Modugno o “Solo tú” por los Cinco Latinos... 

No hay comentarios: