lunes, 6 de enero de 2020

Posible conducta extravagante entre gente de alcurnia


Muchos ancianos tienen aspecto venerable; otros parecen cascarrabias; los hay con una actitud pasota; estrambóticos... y yo, por el camino que voy, en mis provectos años voy a ser de estos últimos. Siempre he parecido un poco rara; pero es que, desde que me dedico a escribir, mi apartamiento de lo que se considera normal es más evidente. Me paso la vida con la cabeza llena de palabras, intentando encontrar la combinación perfecta; y este afán empieza a causarme problemas. No sería la primera vez que me sorprendo hablando sola por la calle, en busca de un vocablo que se niega a aparecer...
Y no sé cómo me conduciré dentro de unos días, cuando asista a una cena con gente linajuda. El atavío ya lo tengo preparado: se trata de una falda azul turquí con lazada y de una camisa de organza de color blanco. Ahora, lo que me haría falta sería un hada que, con su varita mágica, trocara mi virtud de escritora excéntrica en la de mujer mundana. 

No hay comentarios: