lunes, 6 de enero de 2020

Marillanos y el Satisfyer


Marillanos se consideraba una mujer informada y moderna, pero anteayer se percató de que no era ni una cosa ni la otra; o al menos, no totalmente. 
Ocurrió al leer un artículo en el colorín del periódico que trataba sobre un aparato masturbatorio. Se llamaba Satisfyer y, según parecía, estaba causando furor.
Conforme se adentraba en los renglones del texto e iba enterándose del funcionamiento y de las delicias que tan privativo objeto era capaz de producir, Marillanos se fue sintiendo invadida por diferentes sensaciones que la dejaron perpleja y que la llevaron a escribir: 
Lo primero que he experimentado ha sido sorpresa, porque ¿cómo ha sido posible que de algo que conocía tanta gente yo no hubiera tenido noticia hasta ahora? Después ha aparecido mi vena puritana y todo el asunto lo he juzgado como una desvergüenza. Más tarde me he retrotraído al tiempo en que el mejor amigo de la mujer era el Manual de Cocina de la Sección Femenina y no semejante artilugio. Y por último, y mal que me pese, he sentido curiosidad...

No hay comentarios: