viernes, 14 de enero de 2022

UNA COSTUMBRE NAVIDEÑA

 I. París

Una Nochebuena, en París, cuando pasaba por encima del cementerio de Montmartre hacia la plaza del Tertre, tuve una extraña sensación; la percepción psíquica de que ese camino lo había andado en un momento anterior. Era incapaz de concretar de qué manera; mas estaba segura de haberlo hecho. Y la idea se agudizó al recordar que, en la otra ocasión, alguien mencionó que en ese lugar estaba enterrado Heine. 

Intenté desentrañar el misterio; pero, por más que discurrí sobre él, no lo pude conseguir...

II. Barcelona

Con el reconcomio de no saber estuve hasta que tiempo después, en una librería de viejo de Barcelona, me topé con “La chatte” de Jacques Rémy.

Aunque no me acordaba de que trataba, al ver este libro me emocioné. Me retrotraje a mi infancia; a los días en que era una leedora empedernida de la biblioteca familiar y sin duda me había adentrado en sus páginas...

Evidentemente lo compré; y al volver a pasar la vista por sus renglones, me encontré con que eran los protagonistas de esta obra los que en la vigilia de Navidad de 1943 habían hecho el mismo recorrido por la capital de Francia. 

Desde entonces acostumbro a releer “La chatte” cada año por estas fechas. Lo que me gustaría realmente es hacerlo en París; sin embargo, siendo imposible cumplir ese deseo, me conformo con hacer el soñado camino solamente a través de la lectura. 

Nieves Correas Cantos

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