viernes, 14 de enero de 2022

JUEGOS DE MADRUGADA

 Desde hace unos días mantengo una relación extraña con un desconocido. Se trata de un ser que recientemente ha pasado a vivir en la casa de enfrente de la mía; un edificio que hasta ahora permanecía vacío.

Sucede que como yo me levanto a las tres de la mañana y mi nuevo vecino se acuesta a las cuatro, en esa hora en que las dos vigilias coinciden nos comunicamos a través de nuestras alumbradas ventanas.

Mientras yo hago gimnasia y él parece trabajar detrás de una mesa, nos enviamos señales que más que contener algún mensaje lo que pretenden es entretenernos a ambos.

Si el habitante de la casa deshabitada se pone el pulgar en la nariz y hace bailar los otros dedos, por ejemplo, yo me coloco una mano en cada oreja y le devuelvo el gesto duplicado. 

Cuando apoyando el índice en la sien y girándolo le indico que le falta un tornillo, él me responde que a mí los dos...

A su sacadura de lengua, se la saco yo; y así...

A mí, estos juegos de madrugada con el hombre del otro lado de la calle a ratos me inquietan; pero al día siguiente de sufrir la desazón, en cuanto pongo los pies en el suelo, lo primero que hago es mirar otra vez por la ventana... ¡No lo puedo evitar!

Nieves Correas Cantos

No hay comentarios: