miércoles, 29 de septiembre de 2021

EL TIEMPO DESPIADADO

 Ayer me di un baño de realidad. Advertí de una manera clara lo que el despiadado tiempo había hecho con mi figura...

Sucedió cuando me probé un vestido que guardaba en el armario desde el año catapum. Un modelete de encaje rojo cereza que, en el momento de comprarlo, se ceñía a mi cuerpo como una segunda piel. Un traje apenas estrenado porque era muy difícil de llevar...

Antes de intentar embutirme en él, yo sabía que mi tipo no era idéntico al que tenía en el pasado. Admitía que, aunque siguiera pesando lo mismo, los kilos ya no los tenía distribuidos de la misma manera... Mas lo que no podía figurarme era que la mutación hubiese sido tan grande. Las irregularidades de mi perfil continuaban existiendo, pero todas habían cambiado de forma y de lugar... 

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