domingo, 26 de mayo de 2019

Mostrarse en traje de baño


Ayer acompañé a una amiga a comprar un regalo para su nieto, y lo pasé francamente bien. Como al chiquillo lo que le gusta son los dinosaurios, nos dirigimos a una librería situada en un centro comercial, y allí dimos enseguida con lo que andábamos buscando.
Se trataba de un precioso libro ilustrado sobre estos animales. Y, como todo lo que teníamos alrededor nos cautivaba, mi allegada adquirió un libro desplegable de magia para su propio disfrute; y yo me compré uno acerca del firmamento.
Después nos sentamos en una terraza para contemplar el ir y venir de la gente y tomarnos un vermú. Y entre lingotazo y lingotazo, y sintiendo los últimos rayos del Sol sobre nuestros cuerpos, nos dimos a las confidencias: 
-Te confieso que hace por lo menos veinte años que no me baño en playa ni en piscina. No me siento cómoda exhibiéndome en traje de baño.
-A mí me sucede lo mismo; un día dejó de serme agradable mostrarme de esta guisa y hasta hoy...
-Pues yo he decidido que este verano me voy a poner en remojo otra vez. Si me gusta repetiré; y si no, será la última ocasión en que pase por esta experiencia.

No hay comentarios: