jueves, 29 de diciembre de 2022

EL SEÑOR CARRACUCA Y LOS AFECTOS

 No sé quién fue Carracuca, pero eso no obsta para que lo miente en algunas ocasiones. Es una cuestión práctica: su alusión como término comparativo me permite descubrir con prontitud diferentes estados de ánimo. De esta manera, si un día me levanto pesimista y lo veo todo de una negrura semejante a la del hollín, pues digo que estoy más desmoralizada que Carracuca y la gente me entiende enseguida. También tiene una visión clara de mi situación cuando, después de un enorme porrazo, por ejemplo, manifiesto que me encuentro más descoyuntada que Carracuca; o más dislocada que este señor; o más desacoplá...

En la actualidad me siento muy muy desconcertada; mucho más que Carracuca, el ser que tanto renombro. El motivo de mi confusión es que un amigo entrañable ha comenzado a mostrarme desapego. De modo inesperado, evidencia que quiere alejarse de mí... No sé; mi comportamiento con él siempre ha sido impecable. Si lo suyo es veleidad, quizá en el momento en que quiera volver ya no se pueda recomponer la amistad; al menos no con el cariño que había antes...

Nieves Correas Cantos


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