jueves, 29 de diciembre de 2022

DE ASEADOS Y MARRANOS

 La COVID-19 no ha modificado mi aprensión. Era escrupulosa en el tiempo previo a la pandemia y lo sigo siendo ahora. Mi celo se refleja en la necesidad que tengo de lavarme las manos varias veces al día. Pero no en jabonármelas al tuntún, ni tampoco respondiendo a un deseo irresistible y continuo de purificación como si fuera una obsesa... No; yo siempre me limpio las palmas con orden y concierto. Cuando mi conocimiento de la higiene me impulsa a ello... 

En este valle de lágrimas y en lo que se refiere a tal asunto he visto de todo. Garras desolladas de tanto restregarlas y extremidades mugrientas; seres aseados y adoradores de la guarrería; delicia y asquerosidad...

Hace años, una mañana en la que el metro iba repleto de personal, observé un hecho que me impactó. Se trataba de un hombre que después de haber llevado la mano puesta en la barra en la que se agarraban centenares de dedos, se la introdujo en la boca y comenzó a hurgarse los dientes... ¡Y luego se la sacó y la volvió a situar en la barra! ¡Y enseguida a la boca de nuevo! En fin, que en cuestiones de aseo hay gente pa tó...

Nieves Correas Cantos


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