domingo, 7 de noviembre de 2021

MONO INTERNÁUTICO

 En esta tarde otoñiza, voy de rincón en rincón llorando mi desventura. Lamento profundamente haberles dicho a mis compañeros de la web que iba a estar un tiempo alejada de la misma, ya que sólo han pasado tres días y me muero por volver. Si no fuera por el miedo que tengo a que me consideren una cantamañanas, ahora mismo regresaba.

Necesito escapar de una realidad que percibo deslavazada y navegar de nuevo por el fascinante mundo virtual. Entre mis amigos de carne y hueso todo me parece insulso, anodino... ¡Con ellos me aburro! No consigo apreciar el sabor de las cosas terrenales. Es como si, después de haber estado tanto tiempo delante del ordenador, se me hubiera atrofiado el gusto...

Yo misma, que en la Red soy tan dicharachera y graciosa, fuera de ella resulto un muermo. El estar en presencia de alguien me aturulla y nunca puedo brillar.

Ayer, cuando iba clamando mi infortunio por en medio de un zarzal, el más cotilla del pueblo me oyó y se acercó con ánimo de investigar. Lo despedí con mucha aspereza porque para intromisiones estaba yo en ese momento... 


Nieves Correas Cantos.

No hay comentarios: