miércoles, 18 de noviembre de 2020

UN POCO DE ROCANROL

 Publicar microrrelatos en Internet es tan excitante como fundirte con la música cuando bailas rocanrol. En ambos casos experimentas un subidón de adrenalina que se traduce en un estado de euforia imposible de cuantificar; pero lo que diferencia a una y otra actividad es que la primera es adictiva y la segunda no. 

Aparecer en La Red como escritor crea dependencia; porque salir de ese magma engullidor que se llama anonimato tiene tal efecto sobre el ávido ego que, en cuanto uno lo prueba, necesita repetir. Siente un impulso irresistible que le induce a exponer y exponer escritos para seguir siendo el centro de atención y que el interés y la curiosidad hacia su obra no decaigan.

Lo malo es cuando el enganche es total y la calidad y el prestigio del autor se ven supeditados a la precisión absoluta de figurar en el escaparate.


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