sábado, 23 de febrero de 2019

Opiniones de una divorciada


Joaquina es una gran amiga de José y mía. Ayer vino con nosotros a pasear; y, por haber sacado ella el tema, hablamos del matrimonio y de la traición. Como me parecieron interesantes sus palabras, os las voy a referir. Evidentemente, lo hago con su consentimiento.

Infidelidad y deslealtad son palabras que la gente utiliza de manera indistinta, aunque  yo creo que significan cosas diferentes. En los dos casos uno falta a un compromiso y, en este sentido, en ambos se trata de una traición. Pero las víctimas lo perciben de manera distinta: el que sufre una infidelidad se siente engañado; y, si es una deslealtad, abandonado.
Vivir con una persona desleal es como habitar en un páramo. En estas condiciones, lo único que sientes es vacío, silencio, soledad... Cuando la suerte te es  adversa y miras alrededor buscando ayuda, sólo encuentras desamparo. Y si necesitas que se pongan de tu parte, que te reconozcan, que te valoren, tres cuartos de lo mismo. Silencio, silencio, silencio... 
Durante toda tu vida piensas que llegará el día en que puedas contar con el otro; pero al final te das cuenta de que eso no pasará jamás.

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