sábado, 24 de noviembre de 2018

La florera Catalina y el Festival de Canet


Siempre se ha dicho que de las personas flacas salen pocas sonrisas; pero la florera Catalina debe ser una excepción, porque es de pocas carnes y se ríe mucho. En su establecimiento siempre hay tertulia; y los parroquianos, además de intercambiar noticias relativas al pueblo, alivian su ánimo con una charla insustancial o despotricando de los políticos.
Ahora, y para relanzar la florería, Catalina ha convocado un concurso de microrrelatos bajo el epígrafe “Cuando dijimos adiós”. Aclara que cada escritor puede elegir de qué o de quién se despidió; y que el único requisito imprescindible para concursar es que el texto sea hermoso y sugerente como sus flores. Y para ilustrar este punto, ha incluido en el anuncio un escrito suyo titulado “Festival de Canet, 1975”.

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