Si hay un sitio donde se une lo local con lo universal y la naturaleza con el espíritu es Montserrat.
A Maricarmen
Uno de los lugares que más me gusta visitar es Montserrat. Soy devota de la Virgen; pero es que, además, el entorno es mágico y me atrae irresistiblemente. Me encanta en cualquier época del año y con todas las luces del día; aunque puesta a elegir, me quedo con un sábado de otoño a eso de las cuatro de la tarde.
Siempre dejo el coche inmediatamente después de pasar el parquímetro. Así, entre otros peregrinos, recorro la cuesta hasta el Monasterio mientras me imbuyo de espiritualidad. Al llegar arriba, me siento en un banco delante de la Moreneta y allí permanezco un rato con el ánimo suspendido. Luego cumplo los encargos que me han hecho las amigas que viven lejos de Barcelona: enciendo una candela; subo al camarín de la Virgen; visito el Caravaggio del Museo (tengo una allegada a la que le encanta este pintor)...
Y, finalmente, me como el bocadillo que llevo en una bolsa y camino por una de las rutas fijadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario