sábado, 4 de noviembre de 2017

Preparando la ropa de invierno


En este otoño tan atípico, una no sabe que echarse por encima para salir a la calle. Por la mañana temprano, con el relente, está claro que no se puede prescindir de una prenda de abrigo; pero en el corazón del día, y si hace sol, todo sobra. Una servidora aún va en piernas y con sandalias (¡quién lo diría en Todos los Santos!), pero reconozco que por la sombra o al atardecer se nota el fresco.
Esta mañana han dicho en la radio que el tiempo va a cambiar. Estoy pensando en desempolvar un traje de chaqueta que deseché hace tiempo porque no me favorecía. ¿Quién sabe? Cómo cada día estoy más estupenda, quizá ahora me siente bien. Además tengo que meter la gabardina en la lavadora; revisar los pantis...

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