En un anuncio de toallitas para la incontinencia de orina, leo que esta es la mejor época de nuestra vida, pero yo no me lo creo. ¡Dónde va a parar el rojo fulgente de nuestra juventud con el gris marengo de ahora!
Antes éramos crédulos; no teníamos miedo; estábamos esperanzados; ansiábamos comernos el mundo... Ahora somos escépticos; caguetas; estamos desencantados; y nuestro mayor anhelo es quedarnos como estamos y disfrutar de los nietos.
Tendríais que haberme visto a mí con un look a lo Jean Seberg en “Al final de la escapada”. Sólo me faltaba llevar estampado en la camiseta el letrero del Herald Tribune. Tenía 19 años; un mundo infinito por conocer; un compañero de clase con el que tonteaba; una ilusión enorme por conocer las patrias de los escritores del boom latinoamericano...

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