miércoles, 10 de octubre de 2018

Malentendidos – Segunda parte. Malentendéis vosotros.


Creo que todos los que aparecemos en este espacio somos, en mayor o menor grado, exhibicionistas, vanidosos y temerarios. Cuando nos mostramos y nos sabemos escudriñados, nos da tal subidón que olvidamos el riesgo que corremos y las contingencias que se nos pueden presentar; y así, nos pasa lo que nos pasa...
Y una de las cosas que nos pueden pasar es ser malinterpretados. Cada lector tiene su modo particular de entender lo que escribimos, pero cuando lo que escribimos se interpreta tan erróneamente que se llega a tergiversar, sentimos frustración, desconcierto, impotencia, rabia...
Presumo que, por nuestra edad, la mayoría de los que estamos aquí somos personas biempensantes y el colmo de la formalidad. Pero precisamente por eso, a la hora de crear hay que sacar los pies de las alforjas y volar. Yo particularmente lo necesito; es la manera que tengo de conservar la cordura y de no aburrir a los demás.

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