domingo, 24 de junio de 2018

Una fuerza moral incontenible


Anteayer, en el encuentro, me preguntaron cúal es la técnica que utilizo para escribir, y yo contesté que acercarme con humildad a la lingüística. Mi respuesta desconcertó a los presentes, pero es que es la verdad: amo el lenguaje sobre todas las cosas y lo cuido con fervor. 
Cuando cojo el papel y el lápiz, no es porque algún episodio de mi vida me perturbe y necesite desahogar el ánimo. El motivo es que mi imaginación está continuamente trabajando y no me deja en paz; y que me fascina jugar con las palabras.
Para mí, escribir significa darle curso a una fuerza moral incontenible. Haciéndolo alcanzo el sosiego; pero como ocurre cuando eres víctima de una pasión, éste dura poco.

No hay comentarios: