martes, 7 de enero de 2025

LA DAMA DE LAS DOLENCIAS – Los alifafes y la vejez

 Durante un tiempo, los achaques no me dieron tregua. Aún no me había repuesto de uno cuando se presentaba otro. Fue horrible. Parecía que todas las partes de mi cuerpo estaban dispuestas a hacerse notar. Me molestaba la rodilla y, con igual eficacia, las cervicales empezaban a chinchar. Los oídos, la garganta, la curcusilla y el parietal. Menos mal que la vena sarcástica no me falló y un día, para contrarrestar tanto padecimiento, se me ocurrió autoproclamarme Dama de las Dolencias delante de mis mascotas y de mis amigos del alma el Evaristo y el Froilán. Lo pasamos divinamente. Entre los tres humanos pergeñamos el boceto de una ópera bufa sobre los alifafes y bebimos champán. 

Nieves Correas Cantos


No hay comentarios: