martes, 7 de enero de 2025

EL TÉTRICO BONIFACIO Y LA COÑA MARINERA

 Cuando camino, voy emanando tristeza; y en los momentos en que estoy parado, también. Así que soy un foco continuo de pesadumbre. Mis amigos, con ironía, me llaman la alegría de la huerta y el hombre alborozado. Y a mí, tanta coña marinera no me puede molestar ya que es el modo que tienen los pobres de contrarrestar mi lóbrego influjo.

Las que sí me parecen vejatorias y me duelen son las actuaciones de algunos desconocidos. Gente que por mi aspecto me considera un gafe y se niega a hacer la lotería primitiva en mi presencia, o que, debido al mismo motivo, se persignan al verme pasar... 

Nieves Correas Cantos


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