domingo, 15 de abril de 2018

Un auténtico esperpento


Creo que el efecto más o menos nocivo de la televisión en el espectador depende de los ojos con que éste la mire y del rato que esté sentado frente a ella. Si el televidente tiene un espíritu crítico y le dedica a la caja tonta solamente un tiempo prudencial, algunas de las cosas que salen pueden resultar hasta fascinantes.
Personalmente miro poco la televisión: no estoy acostumbrada y me pone los nervios de punta. Pero trozos de “Sálvame” y “Cámbiame” que he tenido oportunidad de ver me han parecido antológicos; dignos de figurar en los anales del esperpento. Por el contrario, programas informativos que se tienen por rigurosos e imparciales me parecen auténtica basura.

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