martes, 5 de diciembre de 2017

Comprando zapatos con mi trasunto


Casi todos los zapatos que llevo son de una determinada marca. Son modelos que quizá no se distinguen por su elegancia, pero sí por su comodidad; y, para mí, es lo importante.
Cuando necesito comprar un par siempre acudo a un centro comercial que está cerca de Barcelona. Allí suele haber existencias para dar y tomar; y, como son restos de temporadas anteriores, están rebajados de precio.
El otro día, cuando andaba yo por dicho centro, me encontré con mi trasunto. Llevaba el pelo color rosa y unos botines con estampado felino; y, como no podía ser de otra manera, entablamos conversación. Hablamos de nuestro amor por la dialéctica y el afán por escribir; de nuestra incapacidad para inhibirnos en beneficio de los demás; de las molestias que vamos causando sin advertirlo; del dolor y el arrepentimiento por el daño causado, aunque haya sido sin querer; de la obligación de volver a ver “Casablanca” porque hoy es el aniversario de su estreno...

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