Hoy me he levantado con muy mala leche. Tengo ganas de arrojar unos cuantos dardos envenenados porque hay cosas que me indignan; bueno, más que indignarme, me dan pena y me parecen lamentables... Pero no los voy a lanzar: por nada del mundo quisiera que se sintieran aludidas personas que nada tienen que ver con la cuestión.
Está lloviendo en Barcelona. No apetece salir, pero mi espíritu necesita mejora. Voy a preparar unos bocadillos de huevos duros y vamos a subir a Montserrat...

No hay comentarios:
Publicar un comentario