miércoles, 31 de agosto de 2022

IN AETERNUM

 Aquella mujer era muy cursi; tanto, que a veces resultaba patética. Confundía el refinamiento con la afectación; y, de este modo, pretendiendo aparecer elegante, se manifestaba melindrera. Su hacer y su lenguaje siempre estaban faltos de sencillez, como si la espontaneidad no existiera...

Era un horror escucharla. En una ocasión en la que hablando en un tono coloquial le dije que lo que se ponía en Internet se quedaba ahí pa siempre, ella me contestó con voz engolada que efectivamente; que cualquier información que se colgara permanecería en la Red in aeternum... Llegados a este punto sólo me cupo exclamar: ¡Atiza! 

Nieves Correas Cantos

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