domingo, 6 de mayo de 2018

Una postal un tanto kitsch


Como el próximo domingo es el día de la madre, en todos los medios de comunicación proliferan los anuncios de perfumes y potingues antiarrugas. Y una, que no acostumbra a ponerse ni lo uno ni lo otro, recuerda con nostalgia los regalos que se hacían en su infancia.
Se trataba de animales de fieltro rellenos de guata; paneras hechas con cordel; pañitos bordados... y no podía faltar una tarjeta con una ilustración y una poesía manuscrita.
Es evidente que dibujo y verso eran la mar de sentidos, y que promovían en el ánimo de algunas personas un sentimiento de exaltación. Otras quizá lo encontraban un tanto kitsch, pero como es lógico no lo manifestaban.
Y por encima de todo, aquella era una fiesta entrañable que se celebraba el día de La Purísima y que aún no había sido desvirtuada por intereses comerciales.

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