lunes, 27 de agosto de 2018
Gente de orden
Aunque Amarilis y sus amigos son el súmmum de la circunspección, un día decidieron bañarse desnudos en el pantano de A. La causa de tan insólito proceder no estuvo en que de repente perdieran el juicio; el motivo fue que el sol los estaba achicharrando, que necesitaban ponerse en remojo urgentemente y que no llevaban bañador.
Cuando tuvieron que quitarse la ropa y meterse en el agua, la vergüenza los embargó y se mostraron torpes y sin glamour. Pero una vez dentro, se sintieron totalmente libres y derrocharon encanto.
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